viernes, 24 de octubre de 2008

2 sobre romper cosas

galleta de lino
se quiebra ante la presión
de los dientes,
se deshace.
con calma
la destruyo.

y en total, la mayoría son bastante imbéciles o eso me lo parece y quizás soy yo el imbécil por pensarlo. o todos, lo más probable. me aburro y cuando me voy no saludo, nomás a unos pocos y todos hombres. se alarga la avenida y pienso en forzar algún contacto mínimo, un mensaje, una llamada por error, ay peligro. pero no me conviene, mejor desaparecer por completo. mejor así volátil hasta que lo sepa, es el momento sabré, y de improviso timbro y me abre desconcertada y ahí sí subimos, toda culposa ella porque suena el celular mientras la recontracojo contra la pared, la orografía de su piel en tensión, estriándose, se nota que aunque ya se arrepiente de cagarlo conmigo está muy caliente porque hace rato que no se la dan así. quiero que haga rato que no se la den así.

santi sin patía.

1 comentario:

Alec dijo...

Esas fiestas de gente indeseada, y que falsamente todos se saludan, esas de las que suelo ir, cada tanto... claro.
Y la gente indeseada por su falso ser, por su mentirosa naturaleza, por ser tan flogger o por ser tan chic. Detestables! idiotas! ahhh !
Y claro! después de eso, ineludiblemente uno quiere lo real, alguien que no mienta, y desenfunda el teléfono y se pierde entre los últimos mensajito, o baja en el directorio uno por uno, o se acerca voluntariamente a alguien...